Arquetipo: El Niño Divino

Momentos de fiestas y celebración en un mundo oscuro y escaso de esperanza. En el que los jóvenes no encuentran burbujas donde guardar sus sueños mucho tiempo, los viejos del lugar sonrien al mal tiempo pues ven la muerte a lo lejos acercarse y los adultos vuelven a sujetar al empuñadura de su espada pues se saben en una batalla y la siguiente ya está en ciernes. Pero ¿Y los niños?

 

Fue en unos tiempos parecidos en la que la humanidad se escondía detrás de la supervivencia cuando ese niño divino apareció de nuevo en nuestra historia para traernos un mensaje a la humanidad. El Arquetipo del niño divino se hizo carne o por lo menos alguien más sabio que el resto escribió sobre él. Así aparecen esas 3 figuras de estudiosos del cielo que vinieron para conmemorar su venida. 

 

Yo no puedo entrar en la verdad histórica de estos sucesos, pues no tengo información al respecto, pero sí me gustaría escribir sobre el Arquetipo del Niño Divino que cada año conmemora una parte de la humanidad a través del mito. Lo podemos encontrar en muchos mitos, se habla de un “mesías”. Según los judios Mesias significa el Ungido para gobernar, según el cristianismo el “Hijo de Dios” por lo tanto un lider medio humano medio divino. Ambos conceptos elevan al mesías a la figura del que debe gobernar y viene para traer cambios o liberar a su pueblo, a un colectivo incluso a la humanidad. Y ese mesías tiene su máxima representación en la de un Niño Divino. 

 

Para entender este arquetipo podemos analizar el mito del nacimiento de Jesús y ver que papel representa en cada uno de nosotros. Porque los arquetipos son fuerzas trascendentes, que nos anteceden y sobreviven, para guiarnos durante el camino de este mundo oscuro, hostil y a menudo difícil de comprender. El niño divino o mesías aparece en un contexto en el que estamos perdiendo “el sentido de la vida”. Normalmente el colectivo que viene a salvar o a transformar está sufriendo porque ha perdido el sentido de la vida y necesita una luz de esperanza que lo guíe de nuevo hacia su propósito. Así encontramos a un Arquetipo (una idea primigenia) que viene para salvarnos. ¿Pero por qué este mesías es mitad humano y mitad divino?

 

Porque para poder guiarnos debe poder ser uno de nosotros, si no pasaría a ser un ser divino como un ángel que más que guiarnos nos anuncia algo, pero en ese anuncio no hay transformación ni guía para las futuras generaciones. La intercesión de lo divino en lo terrenal afecta a los presentes en el momento de su manifestación, pero se diluye, hasta desaparecer en el recuerdo de las futuras generaciones, pues su impacto es como un golpe de puño en la mesa, dirigido a los presentes. En cambio si es uno de nosotros, su historia, su sufrimiento, su sacrificio, sus miedos, sus tribulaciones nos conectan con él. Porque ha sido y es “uno de los nuestros”, su mitad humana le permite entrar como un “líder de la humanidad”. Y las futuras generaciones al saber de él podrán sentirse identificadas y eso activa en nosotros “ese arquetipo del niño divino”. Los Arquetipos son como las “artefactos mágicos” que convierten a un simple mortal en un “Ungido”. 

 

Veamos entonces como este Arquetipo puede ayudarme en este mundo de tinieblas. El arquetipo del niño divino es la fusión del arquetipo del huérfano y el arquetipo del inocente. Y nos habla de la transición de caer del mundo divino al terrenal. Lo encontramos en la historia de Thor el dios del trueno que fue “castigado” por su padre Odín para que viviera como un mortal más entre los humanos y aprendiera así a corregir su soberbia y valores. Lo encontramos en la historia de Superman despojado de su planeta, huérfano viviendo en un colectivo que necesita un símbolo que los guíe hacia un propósito mayor. Lo encontramos en la historia del Éxodo judío, como Moisés viene para liberar a su pueblo y unir de nuevo el sentido de la vida a ese pueblo, entregándoles de nuevo el derecho a adorar al dios hebréo. Así la transición primero del Inocente al Huérfano y luego la fusión del huérfano con el inocente es lo que tiene este arquetipo para nosotros. Recuperar el Sentido con el que llegamos y perdimos o aprender a ser merecedores de ese Sentido que nos permitirá ser hijos de dios en la Tierra. 

 

Las navidades son ese bálsamo que quiere recuperar al Arquetipo del Inocente, ese arquetipo trascendente capaz de conectar con lo divino, optimista, alegre espontáneo que es capaz de devolver a la vida a los humanos pues es el arquitecto de la Autopista hacia el cielo. Este Arquetipo es el primero en perecer en este mundo hostil que se resiste a la divinidad, pues ese no es su cometido ni naturaleza. Este mundo de vida-muerte-vida es el jardín donde los dioses cultivan sus árboles frutales, sus flores aromáticas y la hierba perecedera que pinta el ciclo de la vida-muerte-vida que ocurre en el jardín de la creación, la antesala del Olimpo donde viven más allá de esos ciclos los Agricultores de la existencia. Esa semilla que proviene del hogar de los dioses, está representada por el arquetipo del Inocente y si hogar no es este. Lo vemos en la figura de Adán y Eva arrojados del paraíso, en la figura de los Inocentes asesinados por Herodes y en todos los niños del mundo que creen en Papá Noel y los Reyes Magos. Estas fiestas quieren ensalzar a este arquetipo, para que descienda de nuevo en nuestros corazones y nos permita ver esa “autopista hacia el cielo” hacia el Sentido que nos conecta con lo trascendente. 

 

Pero estos niños tarde o temprano descubren que “Papá Noél” no es quien les trae regalos, descubren que el mundo puede ser cruel y carece de Sentido, pues las atrocidades que ocurren en él, no pueden ser menos merecedoras de un infierno castigador. El Inocente cae de la mentira y es arrojado a una verdad que es incapaz de sostener por si mismo porque atenta contra su naturaleza. Descubre que vive en un mundo donde la supervivencia prima por encima de todo lo demás y la oscuridad de los demás es un reflejo de la que uno porta inconscientemente. Ese descubrimiento nos separa de este arquetipo que pertenece a otro mundo. 

 

El arquetipo que entonces nos puede coger de la mano, es el huérfano. El que ostenta conocer la Verdad porque la vive cada día. Papá Noél no existe y los seres que más me deberían querer me han estado engañando todo este tiempo. Bueno aunque suena un poco “bestia” ese es el hecho, pero lo compensamos con lo de: “ya no eres un niño” “te has hecho mayor” “ahora eres uno de los nuestros”. Pero imagina lo que viven los niños en una guerra, ese golpe sin piedad en la vida de esos pequeños seres humanos, que ven como los arrojan al mundo de la muerte para que encuentren su sentido, muchos podrán sobrevivir si abrazan el odio a lo que los hicieron, si encuentran el sentido de la vida en devolver todo lo que les hicieron. Las víctimas se convierten en perpetradores y lo hacen porque ese es su Sentido, lo que les permitirá que regrese esa parte Inocente que les arrancaron porque ahora ya no les pueden hacer nada, pues han terminado con todos sus enemigos. 

 

El Arquetipo del huérfano vive en el mundo “real” donde a las personas buenas también les ocurren cosas malas y la diferencia entre él y el inocente, es que el inocente intentará regresar a ese mundo divino y para hacerlo matará si hace falta. Lo podemos ver en los Nazis que deseaban traer un nuevo Edén en la tierra purgándola  de los seres no merecedores y que representaban este mundo aciago que los había robado su divinidad. Lo podemos ver en cada uno de nosotros cuando negamos la realidad y nos proyectamos a un mundo de fantasía construido con la materia prima del “futuro” y diseñado con las expectativas de como debería ser el mundo. Para ello deberemos “matar” el presente y todo lo que represente esta realidad. Este es el aspecto del arquetipo del inocente en Sombra, un superviviente astronauta viajero entre mundos porque no puede vivir en el suyo porque lo podría destruir. Un ejemplo de ese poder de la realidad es la Kriptonita, un pedazo del planeta Kriptón donde vivía Superman y que si entra en contacto con esos pedazos Superman puede morir. Lo vemos en la melena de Sansón que si se le corta pierde su fuerza, pues la melena forma parte del ritual nazareo que lo conecta con el dios Yahvé y su fuerza divina, pero al cortarle la melena Sansón se convierte en uno más no merecedor de lo divino. 

 

Estos escenarios nos conectan con la pérdida de ese jardín del Edén cuando caímos del mundo mágico. La transición del Inocente al huérfano. Y en esa transición encontramos figuras que representan a este mundo antagónico al Inocente, que nos llevan de la mano para hacernos partícipes de una verdad. “Tú no eres especial” “No hay ningún dios que te proteja” “Estás sólo conmigo” “No eres capaz de portentos” “Eres más débil que los demás”. Así aterrizamos en este mundo escaso de amor, comprensión y beatitud. Hambrientos, desprotegidos e incomprendidos. Hay distintos estadios para el arquetipo del huérfano pero este tiene una fortaleza superior que nos permite sostenernos en este mundo y es que él no cree que podamos volver al jardín del Edén, lo que hace que se centre primero en sobrevivir en este mundo y luego en hacer de él un lugar mejor. Recordemos que el huérfano vive en esas verdades de: “Tú no eres suficiente” por lo que para compensar su incapacidad se alia con otros como ellos. Los podemos ver en los “ladronzuelos” de Dickens, los podemos ver en los “niños perdidos” de Peter Pan, los podemos ver en las aficiones de los equipos, los podemos ver bajo el lema “La Unión hace la Fuerza”. Pero el Huérfano no cree posible que lo divino vuelva aquí, es más la simple idea de que esto pueda suceder lo ve como una amenaza, de ahí surge el misoneismo, la aversión a lo nuevo. El Arquetipo del huérfano tiene como cometido sobrevivir y no se puede permitir cambiar a otro mundo diferente. 

 

Las navidades son la invocación de lo divino a este mundo y pretenden liberar al “Huérfano” para llevarlo a un mundo mejor. Eso significaría abandonar todo lo conocido para aventurarse a lo desconocido en busca de un Sentido más elevado, una autopista hacia el Cielo. El problema de esta idea es la trampa de creer que uno debe ser “merecedor” para poder entrar. Lo podemos ver en el mito de las puertas del cielo, que sólo se abren a los “no pecadores”. Pero en realidad volver al mundo divino nunca ha sido el objetivo, si no más bien una reacción natural de aversión a lo nuevo. Pues el inocente tampoco deseaba vivir ese cambio. Ahora el huérfano siente lo mismo hacia el Cielo. 

 

El Niño divino no pretende regresar al Cielo, sino traer este a la Tierra. Ese es el cometido del Mesias. Lo podemos ver de nuevo en la figura de Thor hijo de Odín, que después de vivir entro los humanos y comprenderlos, decide quedarse con ellos para ayudarlos a construir un mundo juntos. Lo Divino y lo Terrenal se unen. Lo podemos ver en la figura de Superman como pasa a ser el Ávatar que viene para inspirar a los humanos con unos valores más elevados. Lo podemos ver en la figura de Sansón que decide sacrificarse en pos de su causa, lo podemos ver en Juana de Arco, en William Wallace, en Gandhi, en Teresa de Ávila, el Padre Pío, Oskar Schindler. Todos ellos se quedaron con los “Huérfanos” para ayudarlos a hacer un mundo mejor, pero con valores que rozan lo divino. ¿Cuál era el cometido de ese niño divino huérfano de madre y que vivía en un mundo que no era el nuestro? ¿Cómo afectó a Wendy y sus hermanos la venida de este? Como podemos ver este arquetipo ha venido a nosotros en muchas ocasiones para ayudarnos a prosperar en este mundo y sobretodo a construir esa autopista del Cielo a la Tierra y que solo con la visión del inocente la podemos atisbar en la línea del horizonte. 

 

En cada uno de nosotros está ese “Niño Divino”, forma parte del patrimonio de la humanidad y encarnarlo es un derecho de nacimiento, aunque las fuerzas antagónicas nos lo pongan difícil, podemos mirar a la vida atesorando el Sentido y elevando la mirada hacia un mundo a medio camino entre la vida y la muerte. 

 

Los Reyes magos de oriente entregaron 3 símbolos a niño de Nazaret. 

 

El oro como símbolo de realeza, que nos dice que somos soberanos de nuestra mundo interno, responsables de nuestra vida y lo que hacemos con ella y con derecho de Gobernarla de la mejor manera que sepamos. 

 

El Incienso como símbolo de la Divinidad, que nos dice que somos puentes, nexos de unión voluntarios capaces de traer la Divinidad a este mundo. Semidioses hijos de Dios en la Tierra. Capaces de inspirar a la propia vida con nuestras obras, capaces de milagros cotidianos como el poder de una sonrisa sincera a un corazón herido, capaces de llevar la vida a la muerte con nuestras lágrimas. 

 

La Mirra como símbolo del ciclo Vida-Muerte-Vida, nuestro compromiso con este mundo, con esta vida y con los que son compañeros de este viaje de ida-vuelta-ida. La mirra que nos recuerda nuestra mortalidad y que somos chispas de un fuego eterno que viene para dar calor y luz a ese espacio inerte que llamamos vacío y que puede helar nuestra llama si perdemos el Sentido. La Mirra es ese puente para que lo cruce una y otra vez “El Niño Divino”. 

 

Te deseo un mágico reencuentro con tu “Niño Divino”, quizás no logres “caminar sobre las aguas”, quizás no logres “multiplicar los peces”, quizás no logres “transformar el agua en vino” pero con una sonrisa sincera a tu corazón herido basta para reunir de nuevo a tu huérfano y a tu inocente. No todo el mundo quiere que los cambies o los salves, pero lo que todos sí quieren es el Sentido. Y si tu formas parte de él entonces estás encarnando al Arquetipo del Niño Divino. 

 

“Qué despierte en ti como tú en Ella/Él y crucéis de nuevo juntos las puertas hacia un corazón que fue herido…”

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Formación en Terapia Narrativa Sincrónica

 

Este programa de formación único y transformador está diseñado para proporcionarte una comprensión profunda de la poderosa combinación de la psicoterapia junguiana y la terapia narrativa.

En este curso, nos adentramos en las profundas enseñanzas de Carl Jung, explorando el inconsciente y sus arquetipos. Aprenderás cómo estas ideas se entrelazan con la terapia narrativa, una técnica que utiliza la narración de historias como una herramienta para el cambio y el crecimiento personal.

A lo largo de la formación, te guiaremos en un viaje de autodescubrimiento, ayudándote a entender cómo las historias que nos contamos a nosotros mismos pueden influir en nuestra vida. Aprenderás a ayudar a tus pacientes a reescribir estas narrativas, permitiéndoles descubrir nuevas perspectivas y posibilidades.

Ya seas un psicólogo en busca de nuevas herramientas terapéuticas, o alguien interesado en el autodescubrimiento y la transformación personal, esta formación te proporcionará las habilidades y el conocimiento que necesitas para facilitar el cambio y el crecimiento.

Únete a nosotros en este viaje de aprendizaje y transformación. Descubre el poder de la Terapia Narrativa Sincrónica y cómo puede cambiar vidas.

Apúntate a La Comunidad

APÚNTATE A LA COMUNIDAD
La Comunidad de esta escuela, en la que seguimos aprendiendo juntos

Te invitamos a unirte a nuestra Comunidad Narrativa Sincrónica, un lugar de exploración y descubrimiento personal a través del poder del relato. Aquí, cada cuento es una puerta abierta a tu mundo interno, una invitación para sumergirte en los paisajes de tu inconsciente.

 

Como miembro de la Comunidad, tendrás acceso a cuentos originales que serán tu guía en este viaje de autodescubrimiento. A través de la Terapia Narrativa Sincrónica, te ofrecemos una forma única de interactuar con estos relatos, lidiando con sus personajes y trazando paralelismos con tus propias experiencias y desafíos.

 

Además, como parte de tu suscripción mensual de solo 9€, recibirás interpretaciones personalizadas de los cuentos y feedback sobre los ejercicios que presentes. Este espacio es más que un blog, es una comunidad de apoyo y crecimiento personal.

 

La Comunidad Narrativa Sincrónica es un viaje flexible, puedes darte de baja en cualquier momento si así lo deseas. No obstante, estamos seguros de que una vez que empieces este viaje de exploración personal, encontrarás un valor incalculable en cada historia.

No dudes más, ven y forma parte de nuestra Comunidad Narrativa Sincrónica. Es el momento de explorar tu inconsciente, descubrir tu narrativa interna y rediseñar tu vida desde dentro. ¡Te esperamos con los brazos abiertos!

Te Acompaño en tu Proyecto Online

¡Nuevo!

Ahora puedes hacer tu Web conmigo por 600€+Iva

Confía en mí para cuidar de lo técnico, mientras tú te enfocas en lo que Amas

Estoy aquí para ofrecerte un servicio completo y un apoyo sincero, para que tú puedas enfocarte en lo que realmente importa: Llevar tu proyecto al mundo y ofrecer sus Servicios.Sé que tu pasión y creatividad son el motor de tu negocio. Sin embargo, entiendo que el mundo tecnológico puede ser abrumador y consumir gran parte de tu tiempo y energía. Es por eso que estoy aquí para ofrecerte un servicio llave en mano que te permitirá enfocarte en lo que realmente importa: llevar tu proyecto y tus Servicios al Mundo

Contacta conmigo

Whatsapp

+34 620 244 702

Instagram

@terapia-narrativa-sincronica

Youtube

Terapia Narrativa Psicoterapia de Carl Gustav Jung

Telegram

Escuela Arquetipos

Facebook

Cuentos para ir hacia la Vida

Abrir chat
1
Escanea el código
Hola
¿En qué podemos ayudarte?